domingo, 30 de diciembre de 2007
Cobardía
¿A qué tanto miedo? ¿A qué tantas dudas? ¿Miedo a ver reproche en su mirada? ¿Miedo a causarle la más mínima molestia? ¿Miedo a morirme de vergüenza? ¿Miedo a que su invitación provenga más de su alto nivel de cortesía y saber estar que de otra cosa? ¿Miedo a comenzar de nuevo con la espiral de pensamientos que quiero deshechar para poder pasar página y poder ser yo mismo? ¿Y qué es ser yo mismo? Un cobarde. Porque mientras estoy aquí, sentado, actualizando mi puto blog y divagando, podría estar tomando un café de lo más normal con gente que me aprecia, y comprobando además si estoy o no preparado para realizar actos cotidianos sin comerme la cabeza. Si el miedo es a defraudarla por estar con cara de culo ante ella, más la defraudaré si ni siquiera estoy. Ella ya cuenta con que todo lleva un proceso, es mucho más inteligente y comprensiva que yo. Insulto a su inteligencia con mi comportamiento. Es más, si lo que quiero es preocuparla, huir de esta manera es la mejor de las formas. El caso es pasarlo mal sí o sí. Enfréntate de una puta vez a las cosas, a ver si al menos aprendes métodos nuevos para luchar cuando corresponda.
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