A veces la compañía que tenemos no es la más adecuada, no es la que elegiríamos, sino la que nos encontramos. Una acompañante incómoda es la soledad, por otra parte muy sociable, porque suele reunirnos con la apatía, la nostalgia, la melancolía y/o la tristeza, todas ellas damas de dudosa reputación, pero muy fieles acompañantes. Todas ellas tienen canciones dedicadas; hoy quiero escuchar una.
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