miércoles, 2 de enero de 2008

Epidemia

Sé lo que está pasando. Lo sé de sobra, porque yo aún lo sufro, y siento que ahora pueda entenderme mejor, prefería ser un incomprendido. Existen muchas diferencias, pero en su base primitiva es la misma cepa y con los mismos síntomas. Es más fuerte que yo, eso sí, pero además haré lo posible por hacerle la convalecencia lo más breve posible, para intentar ahorrarle parte de lo que yo pasé. Por ejemplo trabajar para que no sienta que deberá pasar esto en soledad. Claro que eso será difícil cuando vuelva a mi exilio, lugar al que nunca debí irme.

lunes, 31 de diciembre de 2007

Noche vieja, nuevo año

Hoy es un mal día. Ésta es una mala noche. Ahora, por primera vez en este blog no quiero hablar de lo que siento. Quiero hablar de lo que importa. Importan las personas a las que quieres, e importan siempre y en todo momento; porque hay más cosas en esta puta vida, pero quizás nada que nos acerque o nos aleje más de la felicidad.

Tengo un deseo que pedirle a este año nuevo que empieza. Deseo que al menos la gente que me rodea consiga ser más feliz, aunque sólo sea un poquito; que los que sean plenamente felices nunca pierdan un ápice de esa felicidad, y que los que lo sean menos encuentren pronto la forma de recuperarla. Aquellos a los que el destino les ha reservado hiel, que al menos nunca se sientan solos, porque los viajes, buenos o malos, siempre son más felices si van de la mano de alguien a quien uno quiere. A cambio seguiré aullándole a la luna, y seguiré luchando por mí y por lo que realmente tiene importancia. Si el año nuevo no me lo concede, lucharé para conseguirlo con las armas que encuentre, bates incluídos.

Sé que probablemente nadie lea nunca estas palabras, no es necesario en absoluto. Pero para todos y para todas los que estáis de alguna forma en mi corazón, gracias por estar ahí, gracias por formar parte de mi vida. Intentaré recompensaros de alguna forma, algún día espero encontrar la manera de la que parece que siempre he carecido para demostraros no sólo lo que me importáis y lo que significáis para mí, sino que además os merezca la pena estar a mi lado. Siento que mi exilio me aleje de muchos de vosotros, porque soy afortunado de conocer a tanta gente excepcional, porque alguien, una persona, un momento, pueden merecer una vida, lo sé. Que seáis muy felices, porque creo que lo merecéis.

Feliz año, de verdad, a todos.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Cobardía

¿A qué tanto miedo? ¿A qué tantas dudas? ¿Miedo a ver reproche en su mirada? ¿Miedo a causarle la más mínima molestia? ¿Miedo a morirme de vergüenza? ¿Miedo a que su invitación provenga más de su alto nivel de cortesía y saber estar que de otra cosa? ¿Miedo a comenzar de nuevo con la espiral de pensamientos que quiero deshechar para poder pasar página y poder ser yo mismo? ¿Y qué es ser yo mismo? Un cobarde. Porque mientras estoy aquí, sentado, actualizando mi puto blog y divagando, podría estar tomando un café de lo más normal con gente que me aprecia, y comprobando además si estoy o no preparado para realizar actos cotidianos sin comerme la cabeza. Si el miedo es a defraudarla por estar con cara de culo ante ella, más la defraudaré si ni siquiera estoy. Ella ya cuenta con que todo lleva un proceso, es mucho más inteligente y comprensiva que yo. Insulto a su inteligencia con mi comportamiento. Es más, si lo que quiero es preocuparla, huir de esta manera es la mejor de las formas. El caso es pasarlo mal sí o sí. Enfréntate de una puta vez a las cosas, a ver si al menos aprendes métodos nuevos para luchar cuando corresponda.